Las manchas en la piel son un problema común y multifatorial, se generan por múltiples factores, como la genética, la herencia, condiciones hormonales, procesos inflamatorios, los hábitos, la exposición solar, el consumo de algunos medicamentos, embarazo y enfermedades sistémicas.
Se genera cuando las células de la piel que producen el pigmento, llamadas melanocitos, se tornan muy activas, por alguna de las circunstancias mencionadas anteriormente y exageran su producción de melanina.
Para quitarlas, el primer paso y el fundamental, es hacer un buen diagnóstico e identificar varios aspectos: Su profundidad, origen, extensión y componentes, pues esta es la base para plantear un esquema de tratamiento individualizado y acertado que tenga, para ti, los mejores resultados y esto sólo se logra asistiendo a una consulta dermatológica.
Todas las pieles son diferentes y así mismo tienen necesidades distintas, por eso, el tratamiento que fue efectivo para tu amiga o conocida, no necesariamente será efectivo para ti, incluso puede suceder que en algunos casos en vez de mejorarte te empeore.
Debes tener en cuenta que la exposición solar además de desencadenar el proceso en a mayoría de las ocasiones, también lo empeora siempre y más aún, si no se usa un bloqueador solar adecuado para el problema específico.
Por lo general el tratamiento de las manchas en la piel requiere un manejo multipropósito, combinado e integral, haciendo un trabajo conjunto entre tu dermatólogo y tú, donde deberás ser constante y disciplinado con el tratamiento que apliques en casa, además de cumplir las recomendaciones al pie de la letra y los procedimientos que el dermatólogo haga en su consultorio, que van desde peelings químicos, inyección de medicamentos directamente en las manchas, electroporación de productos despigmentantes, tecnología de microagujas, hasta terapias de LED, láser y luz intensa pulsada dependiendo del origen.
