El envejecimiento cutáneo no sólo es causado por el paso de los años, nuestra piel se ve sometida a múltiples agresiones que pueden producir su envejecimiento prematuro, así, la cara, el cuello, el escote y las manos son las zonas que se ven más afectadas porque con mayor frecuencia están expuestas al medio ambiente.
La foto-exposición (exposición al sol) indiscriminada y sin la protección apropiada (fotoprotectores) es lo que más acelera el proceso de envejecimiento cutáneo, asociada a otros factores que potencian el deterioro de la piel en forma prematura, como el consumo de cigarrillo, la contaminación, la polución, los malos hábitos alimentarios y de sueño y el sedentarismo, originan la formación de radicales libres en la piel, los cuales, dañan el ADN de las células, llevando a la aparición de arrugas, flacidez, manchas y deshidratación. La mayoría de las veces, con estos excesos, el organismo es incapaz de corregir este daño por sí solo, por eso es importante recurrir a los antioxidantes que son nutrientes que encontramos principalmente en las frutas y verduras, al igual que en otros alimentos y desde hace tiempo en algunos medicamentos orales y productos de uso tópico, lo que constituye una herramienta muy efectiva contra el envejecimiento celular y el deterioro prematuro de nuestra piel.
Existen, como complemento, múltiples tratamientos que ayudan a corregir los daños ya establecidos y notorios de las zonas de piel expuesta a estos agentes y que sin necesidad de recurrir a métodos invasivos y quirúrgicos son bastante efectivos.
La Luz Pulsada Intensa es una tecnología que nos ayuda a solucionar de manera segura, eficiente, eficaz, rápida y no invasiva múltiples afecciones dermatológicas, una de ellas es el daño provocado por la luz solar, cuando este se revela como manchas (léntigos), poros y vasos dilatados, pérdida de turgencia, puntos rojos, piel opaca y sin vida.
La microdermoabrasión, que consiste en hacer una remoción de las capas más superficiales de la piel y así estimular una regeneración natural de la misma, es útil para tratar cicatrices, manchas solares, arrugas, así como lesiones cutáneas por la exposición solar crónica, siendo una excelente tecnología complementaria en el rejuvenecimiento facial.
Los peelings químicos son otra herramienta muy valiosa en este aspecto, pues aceleran el recambio celular, desprendiendo células dañadas y envejecidas en pocos días y promoviendo el nacimiento de células nuevas, para dar a la piel un aspecto saludable, luminoso, claro, radiante y joven.
Pero, sin duda, la herramienta reina, para el mejoramiento de la piel dañada y envejecida es el uso de tratamientos combinados, tanto de rutina de cuidado diario en casa, como de procedimientos en consultorio, por supuesto con la aplicación BLOQUEADOR SOLAR a diario, incluso si no sales de casa.
¡Cuidarte está en tus manos!
